El cambio climático es un hecho. El actual modelo de producción y consumo ha alterado el clima global. Ya no es posible evitar el cambio climático, sino tratar de garantizar que el incremento en la temperatura global quede por debajo de los 2 ºC y, a ser posible, limitarlo a 1,5 ºC.

El sistema agroalimentario forma parte de este modelo, y actualmente es una fuente importante de emisiones. Al mismo tiempo, la agricultura y la ganadería, actividades básicas para garantizar una adecuada nutrición de los seres humanos, se ven afectadas negativamente por el cambio climático.